martes, 9 de septiembre de 2014

Iris Park y los salones Escolano

En los 70, los encargados iban identificados así
Lo prometido es deuda, y en mi último artículo de vuestro blog favorito sobre recreativas (¿acaso no lo es?) os prometí hacer un homenaje a otro salón recreativo mítico de Alicante. Sí, el Iris Park, un recreativo que tal vez no tenía unas dimensiones descomunales pero sí una trayectoria mucho más dilatada en el tiempo. Así que vamos allá.



Recreativos Escolano es una mediana empresa que aunque actualmente sólo se dedica a las máquinas de premio comúnmente llamadas tragaperras, en los años 80 y 90 puso a nuestra disposición una inacabable cantidad de máquinas de videojuegos, pinballs, y otros juegos destinados a divertir al personal. Tantos años de vida del negocio han dado como resultado la apertura de varios salones y distintos cambios en la disposición de las máquinas y la decoración de los mismos.

Una parte del Iris aún a pleno rendimiento

Vicente (el de camisa clara) estuvo los fines de semana muchos años

Clásicas modificadas supervivientes muchos años

 El salón más veterano se llamó "Billares Iris Park" y según nos comenta Dani Escolano se inauguró en 1969, ahí es nada. Lo de llamarse "billares" era algo propio de una época en la que no existían máquinas electrónicas y en los hogares lo más que había era un televisor a válvulas en blanco y negro, una radio y un tocadiscos. Se leían muchos más libros, tebeos y revistas, y se salía más a la calle. Obviamente los primeros juegos que se instalaron fueron mesas de billar, ping-pong, futbolines, pinballs y otros juegos de habilidad de funcionamiento totalmente mecánico. Tened en cuenta que yo nací en 1973 así que mis primeros recuerdos de este salón son ya bastante posteriores pero sí que llegué a conocer bastantes máquinas en blanco y negro como Sprint2, Dominos, Lazer Command, Super Bug, Asteroids, Canyon Bomber; pinballs electromecánicos y muchos de los primeros juegos en color como Galaxian, Pacman, Donkey Kong, Crazy Climber, Missile Command... y un dato destacable es que la escalera de acceso a la planta sótano (destinada en exclusiva a las máquinas recreativas) estaba orientada en dirección contraria, de forma que entrando desde la puerta de la calle se encontraba uno la escalera hacia abajo, sin necesidad de dar la vuelta como recordaréis los que conocéis el sitio, y la puerta trasera que daba acceso desde el pasaje también cambió de sitio.

Durante un tiempo este fue el único rinconcito...

...que mantuvieron en funcionamiento.

Para los que no conozcáis Alicante, la localización de Iris Park es también muy céntrica, junto a la av. Alfonso el Sabio y en la misma manzana donde Simago movía mucho público, y muy próximos estaban los cines Navas y Casablanca, aparte de haber también otros cines a unas pocas manzanas. Y eso sin contar que también estaba cerca el edificio de Galerías Preciados que pasó a convertirse en El Corte Inglés, amén de bastantes pequeños comercios de todo tipo que abundaban en la zona. Estamos hablando de los años 80 y principios de los 90, antes de que los centros comerciales de las afueras se empezaran a llevar gran parte del negocio del pequeño establecimiento.

En lo que a mí respecta, durante muchos años que viví cerca del salón Iris Park lo visitaba con frecuencia, alternandolo con otros salones que también había por el centro. Y es lo que pasa cuando vives en el centro de una ciudad medio-grande, que tienes tantos salones que tenías que organizarte para ver las novedades que iban apareciendo o directamente buscar tu máquina favorita.

Todas la máquinas acabaron cambiando de manos

Casi parece ayer que había colas para jugar

Una hilera de máquinas que conocieron mejores tiempos

Las "LunaTec" eran ideales para lucha o 4 jugadores
En cuestión de máquinas, por los salones Escolano (Iris Park, Lucky Park y Calderón 41), que se encuentran los tres bastante próximos entre sí, fueron rotando muchos juegos de todo tipo. Existe un cuarto salón Escolano llamado Sorrento en el barrio de Los Ángeles, más alejado, y nunca tuvo recreativas, por lo que no merece más mención en este artículo. De todos estos salones únicamente Lucky Park ha cerrado sus puertas y como ya dije antes ninguno de los restante conserva recreativas.

La característica más destacable del Iris Park es que la parte más grande del local era el sótano, al que se accedía bajando unas escaleras. Recuerdo de cuando era pequeño que no había aire acondicionado, y que unas rejillas de ventilación de dicho sótano daban directamente a la calle, y desde fuera se podían escuchar los sonidos de las galaxians, pacman, futbolines, bullicio de la gente... pero con la gran reforma la instalación de aire acondicionado eliminó esa comunicación de aire directa con el exterior.

Por su parte, Lucky Park también era un salón grande, que se podría decir que estaba "partido" en dos mitades para separar recreativas de tragaperras. Entrando por la puerta de la izquierda accedías a las recreativas, mientras que la entrada grande, separada por una columna, daba acceso a los máquinas de premio. Pero esto no siempre fue así, ya que antes de que se empezara a endurecer el reglamento de los salones de juego, era habitual que un menor tuviera que atravesar una zona de tragaperras para acceder al area de videojuegos. Hasta que se impuso la obligación a los salones de separar la zona de tragaperras e impedir totalmente el acceso de menores a las mismas, no había apenas separación y simplemente se les prohibía jugar a los menores, y tampoco había problema en que desde el exterior se viera claramente el interior del salón, a diferencia de la normativa actual que casi los obliga a mantenerlos tan ocultos como un sex-shop.
El caso de los salones en los que únicamente había recreativas sin premio era distinto y no se necesitaba mantener ningún tipo de cierre visual al exterior.

Uno de los rincones del Lucky Park

En Lucky Park conocí y amé el NeoTurf Masters

La llegada de los "ciber-puestos" desplazó las arcades

Una valla separaba el area de tragaperras
Y ya por último, el Salón Calderón 41, en dicha calle y número, cerca de la plaza de toros, ya tenía un carácter más de barrio al no estar tan céntrico como los otros dos, aunque sí en una calle de mucho paso de gente, que conecta con las principales avenidas del centro. A este Calderón 41 sí que acudí la tarde de su inauguración, concretamente me enteré de rebote estando en el Lucky Park dicha misma tarde porque me lo comentó uno de los encargados, y desde aquel día el "Calderón" se convirtió en otro de mis recreativos a visitar con cierta frecuencia a pesar de ser el que más lejos me quedaba de casa.

Calderón 41, más pequeño pero igual de disfrutable

Algunas de las últimas máquinas que estuvieron

...y el último tramo de la pared. Ya no queda nada de esto.
Y esta es la historia del Iris Park y sus salones hermanos. Centros de juegos y reuniones donde viví cientos de anécdotas y conocí un importante número de amigos, algunos de los cuales conservo, al igual que conservo recuerdos de máquinas que pasaron por allí, recuerdos claros como el agua. Todos sabemos que esos tiempos no volverán, y lo mejor que podemos hacer es mantenerlos en nuestra memoria. Pero desde luego que lo mejor de todo es haberlo vivido. Aunque los salones cierren, su recuerdo sigue imborrable en nuestro cerebro, y ahora también en este artículo que acabáis de leer. Espero que os haya gustado.

1 comentario:

  1. Gracias. Muchas gracias.

    Me encantaria vivir con la edad que tengo ahora todo aquello.

    Lo que me queda de consuelo es que vivi algo...poco pero algo es algo :)

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