jueves, 21 de agosto de 2014

Recordando los Dundilandia

Una imagen que vale más que mil palabras
Muchas veces recordando máquinas y locales que en el glorioso pasado de las recreativas conocí, inevitablemente me viene a la memoria el mayor local de este tipo que conoció Alicante, ciudad donde nací y sigo viviendo. Se trataba de un recreativo de dimensiones descomunales, un paraíso lleno de máquinas increíbles, y para mayor regocijo mío lo tenía a tres manzanas de mi casa. Aquí va mi descarga de nostalgia del salón Dundilandia.

Antes de entrar a saco con el salón en sí voy a explicar un poco el entorno comercial y social del local para que se comprenda mejor la grandeza de este centro de entretenimiento. A los que sois de Alicante o habéis venido alguna vez os refrescará la memoria, y los que nunca hayáis estado conoceréis datos a tener en cuenta. Trataré de ser breve.

El emplazamiento del salón Dundilandia, en plena calle Gerona era ideal en su momento de apertura. La calle Gerona estaba en lo que entonces era pleno centro comercial de Alicante. El año de apertura fue 1986 si no me equivoco, tal vez 1987 pero no más tarde. Recuerdo perfectamente que las máquinas más llamativas del día de la inauguración eran el Out Run DeLuxe y el Wec Le Mans también DeLuxe. En el 86, en Alicante las áreas comerciales más importantes eran Galerías Preciados, Simago, las Galerías Castaños (un edificio de tiendas ahora denostado con unas pocas oficinas), y las calles Navas y Castaños eran las más comerciales, todo ello muy próximo a la calle Gerona, que era de mucho tránsito de gente.
Galerías Preciados reinaba en Alicante
Por otra parte, en el momento de apertura de Dundilandia, el edificio en que se encontraba también albergaba una gran bolera en la planta sótano y una discoteca, la "Oh! Alicante macrodisco" en la planta superior. Independientemente de esto, también había varias salas de cine próximas, y ya yendo unas pocas calles abajo estaba "la zona", de pubs de fin de semana. Vamos, que la oferta de ocio estaba completa en torno al edifico de recreativos/bolera/discoteca.


Pero ahí no acaba la cosa, ya que Dundilandia era más que un salón recreativo grande, mucho más que eso. Aparte de haber decenas de máquinas "video selection" perfectamente alineadas contra las paredes, a estrenar el día de la inauguración, el local contaba con varias atracciones infantiles de feria que eran una pista de autos de choque, un carrousel, un tiovivo de aviones, y un tren de la bruja; todo ello para niños de hasta unos 9 años. Por las tardes, sobre todo de fin de semana, te veías a los padres ir con los chiquillos a montarse en las atracciones, ahí dentro de un recreativo en pleno "corazón de Alicante" (que además así se llamaba la asociación de comerciantes de esa zona).

Pero el tiempo pasa, cambian los gustos de la gente, las modas y las ofertas de ocio, y también la fisionomía de la ciudad. entre 1986 y el 30 de diciembre de 2001, fecha exacta del cierre definitivo de Dundilandia, sucedieron notables cambios fuera y dentro del recreativo. Algo que debió influir bastante en el declive del salón fue el progresivo desplazamiento del corazón comercial de Alicante hacia la Avenida de Maisonnave, que se llevó prácticamente todo el público que transitaba las calles que más arriba mencioné. El principal causante de este cambio fue El Corte Inglés. En el 86, en Alicante únicamente teníamos Galerías Preciados que era el summum, y además no existían los centros comerciales. La apertura de ECI (también en 1986) fue un acontecimiento que movió masas y comenzó a trasladar la actividad comercial de la ciudad a sus alrededores. Cuando en 1989 ECI se hace con los edificios de Galerías Preciados en toda España, esto traslada definitivamente toda la actividad hacia Maisonnave, quedandose con un edificio a cada extremo de dicha avenida, que llegó a ser la 2ª más cara de España. Esta avenida se recorre a pie en cinco minutos, y poco a poco se fue llenando de cafeterías y tiendas de ropa, cuando pocos años atrás no tenía ninguna relevancia.

Esto es lo que hay donde antes estaban Dundilandia y la discoteca
En lo que a Dundilandia se refiere, fue perdiendo durante los años el carácter de "lugar para toda la familia" con que nació, y progresivamente fueron desapareciendo las atracciones infantiles hasta no quedar ninguna de ellas, pero a falta del público más infantil el salón se seguía nutriendo, sobre todo los fines de semana, de adolescentes que combinaban el salón recreativo con la discoteca y la zona de marcha que estaba próxima. Pero esto no duraría para siempre, y también los pubs empezaron a desaparecer de dicha zona según se iban asentando otros en el casco antiguo y la nueva zona de pubs del puerto, aparte de que estamos hablando ya de los años en que la Playstation ya estaba asentada en el mercado, y en general todos los recreativos habían comenzado su decadencia, a excepción de los nuevos que se abrían en centros comerciales, esos que solo tenían grandes máquinas a 100pts (después sería 1€) en los que las partidas duraban un suspiro.

Respecto a las máquinas, el salón pertenecía a una empresa que tenía varios más por la provincia, con lo que iban rotando máquinas y juegos entre salones. Lo que más había eran las video-selection, y también unas cuantas Many Games completaban la oferta de las genéricas. Con los años se irían incorporando otros modelos que fueron VideoVal, Ingevideos 4p, Boss-Boss (muebles dobles) y Videomur dobles. Los juegos se iban cambiando como en cualquier otro salón de modo que uno no notaba cambios en la hilera de máquinas hasta que se acercaba a la pantalla y veía que habían cambiado el juego. La mejor parte eran las máquinas especiales con que de vez en cuando nos sorprendían, máquinas que raramente se podrían ver en un recreativo común y que por su tamaño y decoración exclusiva nos dejaban alucinado, y estoy hablando de los años 80, cuando aún faltaba mucho para que llegaran las grandes de los 90 en las que la principal grandeza era la pantalla de retroproyección. Y eso sin hablar de pinballs, porque si algo le tengo que agradecer a Dundilandia es la grandísima cantidad de estas máquinas que fueron pasando durante los años que el salón estuvo operativo. 16 años de constante rotación de pinballs de todo tipo que me hicieron conocedor y amante de una interminable lista de modelos.
Funcionando al 100% en 2001. Realmente asombroso.
Y ya por último están los momentos vividos con los amigos que ahí conocí o con los que iba quedando y encontrando. Esto era igual que cuando de niño bajabas al parque con tu madre, que ibas encontrando otros niños, a veces sí a veces no. Pues cuando crecimos y dejamos los columpios, los cambiamos por los recreativos pero la función social era la misma. Así que por todos estos años vividos, el ambiente, los juegos, el personal que por allí fue pasando, las anécdotas que podría contar, y cosas que seguro que se me pasan por alto, no puedo más que dar las gracias a Dundilandia por haber existido y formar parte de mi vida. Eres parte de mí y nunca te olvidaré.

Hasta siempre, Dundilandia
Postdata: Dundilandia fue uno de los salones más relevantes de Alicante, pero ha habido otro no tan grande pero aún más histórico, y que aún funciona como local de apuestas y máquinas de premio: el Iris Park, donde también pasé buena parte de mi juventud y que también merecería un homenaje. Pero eso lo dejamos para una próxima ocasión

1 comentario:

  1. La verdad es que Alicante gozó de buenos y variados lugares de ocio, lástima que se hayan perdido o abandonado, porque de los escasos que quedan al entrar en ellos se respira al ver sus antiguas máquinas un aire retro.

    ResponderEliminar