jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Por qué cerraron los recreativos? Parte 1


La mayoría de los que hemos sido asiduos a los salones recreativos y echamos de menos su existencia nos hemos planteado alguna vez la pregunta de por qué han ido cerrando. Esto es algo que se ha hablado en distintos foros del mundo retro de consolas, y sobre todo de arcades. A través de mi experiencia y los comentarios de distintos foreros acabé sacando mis propias conclusiones, y puedo estar más o menos equivocado, pero no me parece que disten mucho de la realidad. Pero tal vez, antes de preguntarnos el porqué de su cierre deberíamos preguntarnos por qué existían.

La razón obvia que lleva al cierre de un recreativo, como de cualquier negocio, es que la gente no acude. Y no deberíamos preguntarnos por qué no acuden, sino por qué acudían. Y llegados a este punto sería bueno ir a los primeros años de existencia de los salones recreativos. Trataré de hacer historia en base a mis recuerdos y a historias que he leído o visto en artículos y documentales.

La existencia de los salones recreativos no está ligada a la existencia de máquinas de videojuego, de hecho ya existían antes de que se inventase el "Pong". Lo que pasa es que principalmente tenían futbolines, mesas de billar, de ping-pong, y pinballs. También era posible encontrar en estos locales otros juegos más complejos, que serían comparables a los videojuegos de los 80, pero cuyo funcionamiento era completamente mecánico. Principalmente eran máquinas de disparar con un rifle a distintos objetivos, o también una en que con un brazo mecánico manejábamos un helicóptero. Los locales donde se encontraban todos estos juegos solían ser conocidos como "billares" debido a que las mesas de billar solían ser el reclamo principal para la clientela. Mi memoria llega a recordar algunos nombres como "Billares San Blas", "Billares Chiripa", "Billares Yo-Yo", o "Billares Iris Park", este último pasó a llamarse "Recreativos Iris Park" y actualmente se llama "Salón de Juego Iris Park" habiendo desaparecido no solo las mesas de billar sino también todo tipo de máquina sin premio (a excepción de la máquina de tabaco y la de cambio).

Por otra parte, máquinas recreativas, billares y futbolines también han estado siempre presentes en bares y establecimientos de hostelería, dependiendo del espacio del local, aunque la proliferación de máquinas tragaperras acabó desplazando y eliminando en la inmensa mayoría de casos a las de videojuegos ya que una absurda ley del juego impedía la instalación de más de dos máquinas del tipo videojuego, pinball, o tragaperras (billares, futbolines y dianas de dardos tenían libertad total). De este modo las máquinas de videojuego empezaron a desaparecer de los bares al ser mucho más rentable las tragaperras, que daban un margen de beneficio mucho mayor. La buena noticia es que actualmente la legislación ha cambiado y ya no limita la presencia de máquinas de videojuegos y pinballs, con lo que sería posible volver a verlas en cualquier bar. La mala es que esta modificación de la ley del juego llega demasiado tarde, y ni con el actual declive de las tragaperras que ha traído la crisis parece posible que los arcades regresen a los bares a pesar de que en ellos las "santa fe" y compañía están desapareciendo.
Un salón de principios de los 80. "El pirata" (Orquesta Mondragón)
Pero volviendo a la historia de los salones recreativos, y ya centrándonos en qué hacía que el público los visitara, podríamos deducir que los chavales (y no siempre tan chavales en el caso de las mesas de billar) buscaban allí un entretenimiento que no podían tener en casa, normalmente debido al espacio que suelen ocupar estos entretenimientos, sobre todo en los años que no existían los videojuegos. Vamos, que los chavales se aburrían en casa y se juntaban con sus amigos en los billares a jugar. En casa lo más que se podía hacer es tomarse algo miestras se escuchaba música o se jugaba a las cartas. Además sólo había dos canales de televisión y un único televisor en casa, por lo tanto se salía más a la calle.

Desde principios de los 80 en adelante, la aparición de videojuegos fue desplazando poco a poco a los juegos más tradicionales. En una época en la que un hogar medio tenía un televisor sin mando a distancia y dos canales, un tocadiscos, y un radiocasette, ir a jugar a un videojuego, donde podías controlar lo que sucedía en pantalla era una experiencia asombrosa. Y así es como empezó la historia del videojuego, y cómo estos entraron en "los billares" iniciando un cambio en el entretenimiento callejero.

Imágenes es así son más del pasado que del presente
En la siguiente entrada escribiré sobre las salas de videojuegos de los 80, los ordenadores de videojuegos y las primeras consolas.

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